Los pórticos de Via Senzanome
Galería
Los pórticos son una característica constructiva de la ciudad de Bolonia. Muy útiles en días de lluvia o nieve, son un refugio indispensable incluso en los calurosos días de verano.
Además de ofrecer un refugio contra la intemperie, los pórticos son también un lugar privilegiado para la vida comercial y social en todas las épocas del año.
Desde 1288, esta práctica constructiva quedó regulada a través de un bando que establecía que todas las casas de nueva construcción debían tener un espacio cubierto con medidas indicadas en diferentes estatutos: debían tener una altura y anchura mínimas de 2,66 metros para permitir con facilidad el paso de un hombre a caballo.
A pesar de las normas que regulaban su construcción, en Bolonia encontramos pórticos de todas las formas y tamaños. Especialmente peculiar es el de Via Senzanome, una calle que desemboca en Via Saragozza, que con sus apenas 95 cm de ancho es el pórtico más estrecho de la ciudad.